Bienvenidos a este lugar de consulta sobre poetas, narradores y ensayistas de todo el mundo escritos o traducidos al idioma español.

"... el bibliotecario protege los libros no sólo contra el género humano sino también contra la naturaleza, dedicando su vida a esta guerra contra las fuerzas del olvido"
Umberto Eco

VAZQUEZ, Lourdes

Lourdes Vázquez


San Juan, Puerto Rico//Miami y New York, Estados Unidos


Libros publicados:
Poesía
*Libro de artista con Yarisa Colón Torres, Cibeles que sueña=Cybele, As She Dreams (35 ejemplares, 2010.
*Samandar: libro de viajes=Book of Travel. Buenos Aires: Tsé Tsé, 2007.
*Salmos del cuerpo ardiente. México: Chihuahua Arde, 2004 y Libro de artista, Consuelo Gotay, Salmos del Cuerpo Ardiente. Grabados Consuelo Gotay 35 ejemplares, 2007.
*Bestiary: Selected Poems: 1986-1997. Tempe: Bilingual Review Press, 2004.
*Park Slope. Provincetown: Duration Press, 2003.

Cuentos:
*La mujer, el pan y el pordiosero (Eón, México, de próxima aparición)
*Tres cuentos y un infortunio (Argentina: Fundación Ross, 2009)
Editora Antología *Narradoras latinoamericanas en Estados Unidos (Argentina, Fundación Ross, 2009)
*La estatuilla San Juan: Cultural, 2004.
*Historias de Pulgarcito. San Juan: Cultural, 1999.
*La rosa mecánica. Puerto Rico: Editorial Huracán, 1991.

Novela:
*Sin ti no soy yo. San Juan: Puerto, 2005.

OBRA

SELECCIÓN DE TRABAJOS:

DE: HISTORIAS DE PULGARCITO. (CULTURAL)

1968
…ahora que sabemos los nombres
del amor, ahora que sabemos que somos.
--Iván Silén, Filí-Melé


Durante la guerra de Vietnam los días se sucedían entre marchas y protestas. Todo giraba en torno a la circunstancia política y la obligación de esconder a nuestros amigos de la MP-policía militar.
Una mañana llamé a la puerta de mi tío Agustín. El y su esposa tomaban el café mañanero y de inmediato me ofrecieron una taza.
Le eché un vistazo al patio, una enredadera de jazmines se cosechaba fuerte y segura de su perfume. Me senté junto a ellos y sin preámbulos esculpí una historia de horror:
Mi papá no atiende mis estudios y apenas tengo ropa para el diario. Necesito dinero urgente. Devolveré hasta el último centavo. Lo único que pido es una firma de codeudor para un préstamo bancario; de lo contrario no podré continuar con mis estudios.
Mi tío Agustín, con esa mirada intensa que siempre lo ha caracterizado, se levantó de la mesa y regresó con un bolígrafo: No faltaba más. ¿Dónde hay que firmar? Y yo señalé: AQUÍ. Y mi dedo índice se depositó firme en la parte del documento que requería la firma. El tío se puso sus anteojos, tocó con su homónimo la línea en el papel y sin querer me rozó la piel. Cauto, reflexivo, levantó la vista, fijó los ojos en los míos y estampó su firma.

Fue enero. Fue febrero. A través de una red de disidentes organizada por iglesias, grupos democráticos y mujeres en lucha por la paz, el dinero fue utilizado para sacar del país a varios de nuestros amigos. Viajarían a Ciudad México, Santo Domingo, Montreal y Praga. Fue mayo. Enviamos más amigos a París en el momento que estallaba una fiesta de tulipanes en el Boulevard St. Michel.
El sur de Vietnam era nuestro enemigo. 23,000 tropas norteamericanas fueron enviadas al territorio asiático. Los tanques de guerra transportaban a nuestros hombres por tierra, mientras los Marines bloqueaban las rutas que los budistas utilizaban para llevar y traer el incienso. Los generales daban instrucciones específicas a las tropas:
Clear territory, evacuate population, throw napalm, defoliate crops, rape virgins, vaccinate children, train troops, supervise the interrogatories, administer prisons, search and destroy.
Alrededor del mundo los discursos de Ho Chi Minh pidiendo paz, soberanía e integridad territorial eran traducidos a mil idiomas.
Las tropas americanas avanzaban en las villas y quemaban las casuchas, los arrozales se transformaron en piedra y las mujeres recién paridas chorreaban sangre por lo pezones. En la matanza de la villa de Mi Lay el teniente Calley mató a todas las mujeres y a sus criaturas.
Todavía hay más. Los niños sobrevivientes dibujaban árboles secos y cuerpos desmembrados y los fotógrafos enviaban en imágenes el censo de desolación y olvido. Un sargento norteamericano (¿o sería puertorriqueño?) posaba solitario en el trono del palacio del rey, seguro de la conquista. El Presidente Johnson, con sombrero de cowboy, anunciaba al pueblo norteamericano que de 200,000 a 400,000 tropas adicionales se necesitarían para tal vez, escucha bien, tal vez ganar la guerra.
Mientras tanto, continuábamos sacando amigos del territorio. Viajaban con equipaje liviano y por muchos años no supimos de ellos.
Una mañana mi tío Agustín se presentó a casa de mis padres acompañado de su mujer. Un silencio de cueva sin oxígeno se precipitó en la sala. Incrustó su mirada en la mía, dándome a entender que algo terrible se aproximaba.
En aquel momento no pude decirle qué había hecho con el dinero. Que no me compré ni una sola pieza de ropa. Que había utilizado hasta el último centavo para elaborar un tramo de la esperanza y que fuese posible cosechar tulipanes en el trópico.
Créeme tío, en realidad de lo que tienes que acusarme es de los malabarismos emocionales que he tenido que hacer, para olvidarme de que me rozaste una minúscula porción de mi piel aquel día y desde ese instante tus poderosos ojos los he venido cargando en la espalda como un antibiótico que se riega por la garganta, por la boca, dentro de la fibra misma del cerebro. Un antibiótico que quise seguir consumiendo hasta curarme este deseo. Que nunca debiste unirte a esta familia de mujeres perturbadas por tanta guerra. Y todavía cuando me miras, aún ahora que siento tu enojo ya viejo, la ropa me estorba.
Los días se hacían cortos y había tanto que hacer para salvar los pocos hombres que nos quedaban. Era preferible la traición a los míos, antes de que el Boulevard St. Michel se convirtiera en un centro comercial. Antes de continuar recibiendo aviones fúnebres con banderas norteamericanas sirviendo de mantel de mesa. Antes de seguir recibiendo hombres enloquecidos por su propia memoria, desmembrados por sueños en donde hasta el día de hoy: escuchan y observan, observan y escuchan en la inmensidad prieta de un bosque.

DE SAMANDAR: LIBRO DE VIAJES (TSÉ TSÉ, 2007)

FRUTA PROHIBIDA

1.

Es Bolonia en el seiscientos
y Elisabetta Sirani declárase pintora.
Nada puede detenerla.
Ni la mirada angustiada de su madre,
ni la sonrisa socarrona de su hermano,
ni el grito fulminante de su padre.

Sus piernas las utiliza para cepillar
los callejones de la ciudadela,
recorriendo rincones y ruinas, burdeles y tabernas.

Un pequeño local con agua y suficiente luz,
para definir los detalles es lo que necesita.
Ajeno al bullicio de los mercaderes de zapatillas de seda
y de los chismes de las bordadoras y tejedoras.

Exige a su madre
un sirviente que limpie los pinceles,
barra el piso, sacuda lienzos
y de vez en cuando modele desnudo de su ropa.


2.

Se ha dicho una y otra vez que la mujer ha sido
causa de conflictos y vergüenzas.
La puerta del estudio se encontraba entornada.
Un espejo con manchas, pedazos de cabello,
una cinta roja y amarilla
junto a unos granos de incienso.
Elisabetta, en el piso
ensangrentada y muerta.

Hoy los biógrafos,
—hago referencia al italiano Consoli—
andan buscando el rostro,
aquella epopeya viviente,
de una mujer en Bolonia queriendo ser pintora,
en el gran horizonte antiguo,
entre la densidad del tráfico,
los murales en ruinas, los puentes decorados con candelabros,
aquellos mosaicos barrosos, y las escenas que se suceden después de una guerra.


FORBIDDEN CITY

Madame Mao viajó a Shangai
para convertirse en una cantante de ópera china.
Mitad hombre, mitad mujer,
cada movimiento vital que produjo
fue un cálculo protagónico.
Madame Mao logró su papel principal
cuando conoció al líder en las cuevas de Yenan.
Allí ejerció todo su conocimiento
—aquella artista sin suerte de Shangai.

Ahora la concubina se encuentra
en una de las escalinatas principales
de la Forbidden City.
Yo,
Disfrazada de Letty Linton—en una réplica barata de Macy’s
y con una cámara bajo el brazo—entro a palacio.

Este es un espectáculo que nadie quiere perderse,
porque esta joroba mía es un pozo profundo
lleno de escupitazos. La más triste del planeta.
Los diseñadores de modas son
y serán mi mayor compañía,
porque en este carnaval no hay marionetas,
ni gusanos construyendo sedas,
ni tan siquiera concubinas sicópatas.
No existen crisantemos aromáticos,
lagos con peces dorados escondidos en loto
o ancianos adivinatorios del I Ching.

Este teatro es uno de piedra
y techos alargados
con terminaciones exquisitas
y detalles meticulosamente labrados.
El alcanfor es la madera
que se utiliza en la construcción de las butacas
finamente decorados con escenas de bosques
y puentes encantados:
ya que se dice que el alcanfor respira
y vive aún después de muerto.

Tomar una foto es robar su espíritu,
la sustancia misma,
matar la desgracia.
No ha sido una fórmula mágica,
históricamente así es como.


SALOMÉ

"Se necesitaría de un abogado o un criminal…".
Rock argentino


En una calle profusa en techos y paredes claras, Salomé permanecía sentada en un cajón de madera labrada en diseños moriscos. A través de su blusa, dos pezones rozagantes y alertas como ojos de niño curioso hacían acto de presencia. Para acentuar su coquetería los dedos de los pies permanecían en puntillas. Cada tanto Regnault acercaba el pincel para elaborar alguna porción de la espléndida anatomía de aquella campesina de carácter impreciso y ambiguo.
—Fíjese madame—, aseguró a Salomé—.Fíjese usted que lo más que me interesa es precisar el esbozo correcto de su figura—.
Salomé dudó—. Pensé que usted se acercaría a mi porque le hubiese gustado tomarme en sus brazos y danzar el baile de la muerte—.
—La mujer es el Axis Mundi—respondió el pintor—, es la tierra, su centro y su outre-tombe. Nunca me atrevería—.
—Mi señor—, ha dicho Salomé en tono abierto—, porque no me escondo por las ramas, es que vivo mi vida abandonada a esta libertad que permite dejarme ver por las callejuelas de Roma. No piso el mismo adoquín dos veces, tampoco pernocto en un solo camastro. Ha hecho usted lo que nadie pudo haber hecho. Sin darme respuestas me mantuvo fija, inmóvil, serena, mas jamaqueando con sus pinceladas mi cuerpo una y otra vez—.
Todo esto dijo Salomé mientras se remangaba la blusa y subía hasta las rodillas el ruedo transparente de su falda dorada. Con ambos brazos apoyados en la rodillas, ahora Salomé mira de frente al pintor, sus piernas abiertas y el mazo de pelo azabache moviéndose al vaivén del viento seco del verano.
—Sin embargo, estoy infinitamente agradecida—, apuntó—. Se necesitaría de un abogado o un criminal para sofocarme. Un abogado que asfixie mis deseos, un asesino que persiga mi red de caminos y bifurcaciones interminables—.
Regnault puntualizó—, Señora usted no debe—.
—Mire usted caballero, tengo la capacidad de mover las piernas, arrancarme de fuera de esta tela y ver por fin la inmensidad del pasillo. Puedo escrutinar la entrada o mirar desde la distancia el laberinto, sin sofocarme en su red de caminos y bifurcaciones interminables—. En ese instante el lienzo se perforó y en su suelo próximo se deslizó una corriente brillante de tonalidades con existencia única.
—Con todo mi respeto, pero también con todas mis dudas de por medio. Madame no puede—, insistió el pintor.


DEL GUIÓN DE CINE: UNA MUÑECA DE CERÁMICA CON OJOS VIOLETAS QUE MIRA FIJO HACIA EL CENTRO IMAGINÁNDOSE QUE ESTÁ VIVA. (WHEELHOUSE PRESS, 2009)
(Primeras dos escenas)

1.INT. CAMA PINK
Cast: Mercedes, Antiguo amado

Enguñendo un par de pastelillos de guayaba, Mercedes entra a escena. A consecuencia de la grasa acumulada en su estómago, apenas puede mantenerse en pie. Mercedes se da vueltas agitando las manos como alas de un pavo enfermo. Cae, se levanta, vuelve a caer en su cama pink con colcha que hace juego repleta de toda clase de muñecos. Lo que no se imagina Meche es que en un instante, estos tomarían vida y se abalanzarían hacia ella: un oso peluche, una muñeca de cerámica con ojos violetas que mira fijo hacia el centro imaginándose que está viva, una muñeca con cara en forma de corazón y un par de hilachas plásticas por pelo. Merce se levanta, zigzaguea, asume posición de combate, mas los muñecos, mucho más habiles, por ser más jóvenes, le ganan la batalla. Extrema frustración es la que siente Meche y con su par de pastelillos de guayaba (que ya han caído al suelo) vuelve y cae y cae nuevamente y de nuevo cae hasta que su antiguo amado, aquel de toda la vida, penetra en la escena. ¡Ups! Este también cae esbaratándose la cabeza y decidiendo morir de muerte
Trem
enda
Tremenda muerte.
Una de ellas lo ha envenenado convirtiendo ese santísimo hombre en un viejo que le apesta la boca, Meche ha pensado todo esto mientras logra recuperar su postura. Rebusca y busca una docena de flores secas que recuerda se encuentran metidas en un armario: “Asafarfa, ¿dónde está el bonche de flores que guardé el otro día en el armario.” Mas Asafarfa no responde.
Meche abraza al muerto
Morib
undo
undo,
hundido
En su
oscura oscuridad
Meche, a pesar de que tiene la boca llena de azúcar abraza sin ser rechazada. El hedor al alcohol que emana del cuerpo la cubre de tal forma que la Mercedes ahora, en estos momentos, alucina
Aluci
Nando
grita, se estruja la ropa, patalea, y Zum!!! se acuerda del baúl con todos los escritos del Otro, detrás de la puerta de entrada a esa habitación.
Aluc
inando se apropia de ellos y disparada se restralla contra la cama pink. Así es como escribe su primer comunicado de prensa.


2. INT. RUEDA DE PRENSA
Cast: Mercedes, Asafarfa

Mercedes ahora está en el escenario del Tapia con sus pesadas cortinas rojas, que recuerdan el voudeville de los años veinte. Al fondo, el paisaje es uno de una noche sin nieve. Un par de actores caminan la oscuridad de aquel escenario,
despacio lentos
Muy
De
s
pa
ci
o.
Lentamente.
Meche ha convocado una rueda de prensa: “Señoras y señores….” Mas una muñeca de piel pálida ha brincado de una de las sillas reservada a los periodistas. WAIT!… no es una muñeca, es Asafarfa vestida en un suit Armani de lana negra. Mas Asa no se asemeja a Asa. WAIT… I got it… Asa cubre su falta de senos con ese ropaje masculine, Asa, sin senos. ¿Why?

“Estoy olvidada. (Se trata del statement de Meche)
No han valido las fotos,
los comentarios,
la letra roja en el pavimento
No
estoy
No
he sido
No me
tomaron
en cuenta
te fuiste,
te olvidan,
te matan
Tal vez sea que he escrito sobre desaparecidos y gente que se pierde en la neblina, ya mutilados y sus huesos triturados.”
En ese instante Asafarfa saca un aerosol para el pelo y atomiza allí mismo su cabellera. Se levanta Asa sin senos, con la botella de spray en la mano y sube a escena. “Meche, déjame explicarte algo. Let me interject.” Meche ha respondido: “Asa: ¿cómo y por qué te arrancaste los senos?"
Farfi ha dicho: “Se ha tratado de personas que han cumplido con las ceremonias sociales; pagan sus taxes a tiempo, tiran la basura los miércoles, que es día de recogido de desperdicios y asisten a las kermés sociales, saludando con un beso en la mejilla a todo el mundo. Fui aceptada creo, sintiéndome feliz de haber llegado a mi cumbre provinciana, más la cumbre soñada. Necesitaba tan solo que las Pollyannas Incorporated, aquellas lobas que dirigen el escenario del tráfico cultural desde todos los frentes, me bendicieran. Es tarde, porque éstas han organizado un sistema que incluye una cola inmensa de aspirantes al reinado-reino junto a ellas. Go in a line, go to the end of the line, a little bit like the chosen victims of a Holocaust, ready to be sent to the gas chamber.”