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"... el bibliotecario protege los libros no sólo contra el género humano sino también contra la naturaleza, dedicando su vida a esta guerra contra las fuerzas del olvido"
Umberto Eco

CELIZ, Liliana

Liliana María Celiz

Rosario-Santa Fe-Argentina//Ciudad Autónoma de Buenos Aires-Buenos Aires-Argentina


Libros publicados:
* El nacimiento de la flor ( poesía), Ediciones del Dock,2010.
* A los que fueron pájaros (poesía), Ediciones del Dock, 2009.
* O elevación de vos o pensamiento, (poesía) Ediciones del Dock, 2007
* ¿De dónde vienes de mirar tus ojos padre?, (poesía) Ediciones del Dock, 2000.
* Del traje de Eva y su manzana, (poesía) Último Reino, 1997
* Desembocadura, (poesía) Libros de Tierra Firme, 1990 (compilación de poemas, en conjunto con otros cuatro poetas

I

"tan fuerte que los hacía abrirse y cerrarse un poco" como gorriones
malditos de su vuelo en el estribo, en el tambor del mundo a la deriva
en plena noche azul y allá a lo lejos, como formas (caídos de su ala a la
intemperie en el tiempo total de la armonía a los desbordes plenos de la luz
de la desgracia en lo absoluto de la sangre como índigo -la sangre volviéndose
marrón como las alas al punto de la ausencia o en la peste en plena concepción
de la armonía- de la noche enjuta a los silencios)

II

de lo oriundo de la noche el ramo de guirnaldas en redor
de nuestros cuerpos muertos de aquel día en el estado
del preámbulo de bocas (de aquel día en el estado posterior
del tiempo) a igualación de espacios (la vida trae desmesura)
en lo apiñado del origen nuestros sexos idos a la muerte
a igualación de espacio en nuestros tiempos cada cual a su
frontera como un nombre / el quiebre

III

frutos en el agua y más allá frutos en el agua sin pensar los cuerpos
coloridos deletreados de nosotros plena ira en la esperanza (ira comida
de las flores deletreada como canto al por mayor canto cíclico en el aire
atormentado de ciruelos verdecidos como colas de caballos en el aire
en el fruto de pupilas nuestras, asumidas como propias del declive,
propias desde el mundo enajenado de indolencia en el mármol de las hojas
diluídas en el vientre de algún árbol en la etapa compungida de las cosas,
mármol mustio en la esperanza en el espacio, en el abismo circular,
en elespacio de las algas que no vuelan, toman siempre del claror que cae
de las manos como otras, en el espacio etéreo de las olas como espuma
en flor en lo habitado de desgracia, pasajera)
Del libro inédito
Es en la luz