Bienvenidos a este lugar de consulta sobre poetas, narradores y ensayistas de todo el mundo escritos o traducidos al idioma español.

"... el bibliotecario protege los libros no sólo contra el género humano sino también contra la naturaleza, dedicando su vida a esta guerra contra las fuerzas del olvido"
Umberto Eco

MALVICIO, Óscar

Oscar Malvicio

Gerona-España//Azuqueca de Henares-Guadalajara-España)

Libros publicados:
• Veinte agujas premonitorias de un costurero deshilachado (Ed.Alebrijes, 2010)


OBRA

SELECCIÓN POÉTICA

DEJADME MORIR

En el amor cuajado
se desgañita el silencio.

El grito es trepanado
las sabanas cubren
los tres pies al gato

el gato se estremece entre el calor y la locura.

Somos aprendices de la monotonía del sentimiento
o de un sentimiento de monotonía?

Sea como sea me gusta mojarme
cuando llueve igual que a las flores viejas,
me gusta que la tristeza del agua
me cale y se escurra por mi pelo
hasta la cara,

por las manos,
por todas las curvas de mi alma,
fundiéndose conmigo
en una sola y pura tristeza.

En el amor cuajado
se congela el frío.
La soledad duerme con un ojo abierto

la carne no escucha a la carne
aunque las crestas de los gallos más hermosos
ardan en suaves tardes de mayo.

¡Dejadme morir
en esta perfecta noche
a la luz de la lluvia fresca
mientras Venus
vestida de vértigo en llamas
intenta darme caza
de nuevo!

UN BAILE SIN PAREJA

La luz hace a la sombra
y la sombra se hunde en mi,
me hiere por dentro
y me empapa por fuera
como los gritos de las cenizas
de este cigarro que se consume
a la vez que yo,

me recorre muy lentamente
como una noche densa,
como la lluvia cuesta abajo en el espejo retrovisor del olvido,
como una larga noche,
densa, densa,
larga
y
densa.

Demasiado tiempo echado a perder,
demasiado miedo acumulado,
demasiado todo pendiendo de nada,
demasiada nada arrastrándolo todo.

Tumbado en la cama boca arriba
a las 23:00 de la noche
miro por el resquicio de la ventana
entreabierta del techo

y el resquicio de la apertura
forma un triángulo
en forma de cristal roto
con forma de cuchillo.

Entra el aire a través del cuchillo
y me abraza levemente,
sin causar sensación,
solo la sensación suficiente
para notar algo.

En el cielo negro del cuchillo
puedo ver un punto claro
parecido a una estrella,(a saber que coño es).

Me giro solo 90º
y de costado ignoro al cuchillo
y a la estrella(o lo que sea)
y dejo que pendan sobre mi.

La sombra me pide un baile
hasta el alba,
se lo ofrezco,
ebrio todavía,
y ya no recuerdo nada más.


LUDVIG

Huracán de lava y huesos
arpegiando las cuerdas de luz
al derrame de la colina.

Estalla en llamas.

Volutas de acordes naranjas
los cipreses lloran encantados
las nubes se ahogan
el humo revienta
el tiempo tarda lo que yo quiera que tarde.

La tarde vomita una noche exacta.

La noche escupe un alba imperfecto.

El tempo tarda lo que yo quiera que tarde.

Este claro de luna y yo somos
realmente
perfectos.

Y

de algún modo
irrealmente
a la vez,

también.

OTRA FLOR

Arranqué una flor un día
y casi me matan,

Pero es mejor llevarte el primer
aroma,

aunque te fundan a hostias.

CAE LA TARDE

Tan terrible como la perspectiva
del hueco nacido
entre 2 maderas,
sin luz que lo atraviese.

Incisivo nervio ciático
punzando dolor inveterado.

Cruel como un lanzallamas
y sobrio
como la ladera mortal de un desfiladero.

Agudo
como un ligero latigazo.

Dos banderillas
con su orgullosa bandera triunfante
clavadas en terciopelo negro
por un país entero lleno de idiotas
adornan 22 pulgadas en un salón.

El pasado vence al presente (por lo visto).

Un brillo de sangre inmaculada
despunta en el estoque,
y la tarde cae...
y cae...
y cae...
sobre
la arena.