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"... el bibliotecario protege los libros no sólo contra el género humano sino también contra la naturaleza, dedicando su vida a esta guerra contra las fuerzas del olvido"
Umberto Eco

ARIAS, Albeiro

Albeiro Arias

Ibagué-Tolima-Colombia


Libros publicados:

* Desheredados del paraíso.
* Los ojos del nómada


OBRA

SELECCIÓN POÉTICA

LOS OJOS DEL NÓMADA

Los ausentes soplan grismente y la noche es densa. La noche tiene
el color de los párpados del muerto.
Huyo toda la noche, encauzo la persecución y la fuga, canto un
canto para mis males, pájaros negros sobre mortajas negras.
Grito mentalmente, me confino, me alejo de la mano crispada, no
quiero saber otra cosa que este clamor, este resolar en la noche, esta
errancia, este no hallarse.
Toda la noche hago la noche.
Toda la noche me abandonas lentamente como el agua cae
lentamente. Toda la noche escribo para buscar a quien me busca.
Palabra por palabra yo escribo la noche.
Alejandra Pizarnik
“Sous la nuit”

Tan sólo una ciudad,
con sus avenidas de niebla y de espanto,
habla hoy, de una nueva vida.
A mis pies les consta que nada nuevo empieza.

Los vivos extrañan a los muertos.
El pez
entre el todo y la nada
desea intercambiar
el azul del agua por el azul del cielo.
Los muertos extrañan a los vivos.
El pájaro
agotado en sus posibilidades de vuelo
quiere intervenir
el otro cielo visto sobre el mar.
Un ojo en el aire.
Un ojo en el agua.
Pájaro o pez.
De ambos ojos se forma el universo.

En esta aurora triste, sin luz en la mirada,
un locutor vocifera
el despótico frio de lo urgente.
Una aldea se consume por el fuego en la cordillera
mientras los cansados pasos del campesino
recorren las calles de bruma y de miedo.
Los caminos disipados bostezan sobre la piedra.
El rostro quebradizo mira su soledad en el agua
y un caballo degollado
profana con su grito la penumbra del bosque.
Los niños espantados no afianzan los párpados
porque sus noches edificadas con espinas jamás conocen el sueño.
Deliran el mundo, la lejana utopía,
el rito inmortal,
la letra y el infierno que no crearon.
Desde el abismo, el tiempo observa y les fosiliza el cuerpo.
El dolor humano, la desesperanza. ¿Dónde está Dios?
La historia desgarra los intestinos donde los profetas de la catástrofe
han pregonado salmos y antífonas con sus ejércitos invisibles.
El poeta escribe versos - es lo único que le queda –
mientras observa con impotencia
las siluetas ardiendo en el croquis del mundo.

Algún día podré tirar al antiguo barranco de la muerte
esta noche húmeda que nos habita desde la sangre
desgarrando fisuras en la piel.
Veré caer las estatuas de sal y tiempo
que nos estrujan las manos y el hígado
con sus perfectas frases del dolor.
Los muertos extenderán sus brazos en nuestra boca
para que el aliento de mariposa negra alcance con su aleteo
el silencioso recuerdo dentro del baúl de lágrimas.
La muerte.
El conmovedor ritual humano,
los imaginarios a su servicio, el duelo sin fin.
Los periódicos serán carta de signos extraños que se yerguen
tras la palabra en medio de este silencio cobarde
que llega día tras día con rumor a más muerte.
Esta noche la desmoronará el tiempo
con sus espinas de rosa fúnebre y la promesa vencida
entre sábanas de hielo que nos abraza la soledad del cuerpo.
Algún día romperemos estos harapos y quedaremos
tendidos sobre la tierra para que la lluvia golpee
en la ventana de nuestra eterna vigilia.

SELECCIÓN NARRATIVA

DESPERTAR

“Las mujeres toman siempre la forma del sueño que las contiene”
Juan José Arreola

Al despuntar el alba llegó el hilo de luz que cortó de manera sublime el aire quieto y se perdió en la oscuridad. Con los minutos comenzó a hacerse agudo e intenso; podría haber pasado desapercibido de no haber dado justo sobre los ojos de Valeria, como si de un día para otro hubiera decidido que su manifestación debía ser vivida. Ella andaba extraviada en un sueño prodigioso. Lleno de olores a todas las cosas, a piedra, a libro, a vidrio. Le extrañó, sin embargo, que jamás hubiera soñado la esencia de los objetos y se perdió en ese vago fantaseo.
Las mujeres se despreocuparon y tomaron rumbo hacia sus propios asuntos. “Todavía estoy dormida”. Preguntaron. Sin tiempo de pensar en lo que le estaba sucediendo, Valeria contestó: “Te encuentras bien”. Los párpados que apenas cubrían las retinas, dejaron entrever la luminosidad en su interior. Valeria decidió cambiar de posición corporal. Intentó un movimiento sencillo pero la armazón de sus huesos se lo impidió. Estaban soldados los unos con los otros y su constitución corpórea pesada como el plomo. Afuera, escuchó desvanecer el campaneo de unos tacones en el corredor. El último cliente la dejaba sumida en la oscura ruta de la soledad. Ella intentó apretar los puños, apoyar los brazos y empujar con fuerza el cuerpo hacia delante pero el constante dolor que la presionaba la dejo tendida sobre su propia incapacidad. La luz espectral seguía sobre el rostro torturado por la crisis de nervios. Preocupadas, las compañeras de trabajo golpearon un par de veces desde el otro lado de la madera
Con arranques de mujer colérica tiró el cuerpo intentando salirse de la cama y, cuando pensó estar cerca del objetivo, su cuerpo se hizo más pesado. Abdicó. Sintió rabia por su impotencia. Se le llenó la cabeza de ideas contrariadas, a los oídos le llegó el sonido recóndito de su respiración de gata enferma. Las pupilas giraron hacia todos los rincones de la alcoba buscando ayuda. Contempló, detalle a detalle, las hendiduras del techo, el vacío del cuarto y el falso silencio que rompía el equilibrio, también vio el chorrito de luz prolongándose sobre toda la habitación. Insistió en mover los dedos de las manos y de los pies y nuevamente quedó sin respuesta. Todos sus recursos parecían agotarse.
Supo que tenia la boca abierta gracias al almizcle pasmoso de la saliva que inundada la almohada con hedor a tabaco y licor, también se percato de la humedad en el colchón. Orinó sin darse cuenta. Comprendió que las funciones vitales marchaban a perfección y que tan solo había perdido las motrices. Uniendo esfuerzos desde su interior, logró un movimiento mínimo, sólo para descubrir que su humanidad era un mar de concreto con el alma vacía.
Transcurría el tiempo y ella seguía inmovilizada. Los no sucesos ahora la afligían y la marcaban. La vida se le estaba diseminando en pequeños pedazos. Sintió que venia al acecho un instinto de debilidad atemporal. Aparecieron los temores, los propios y los ajenos. Aquellos que se jactó de no tener. Ella, era simplemente una mujer. Una mujer que por primera vez quería temblar de miedo pero la rigidez del cuerpo no se lo permitía.
Algo la hacia vibrar. Eran, sin duda, las contracciones del corazón, allá en lo más hondo, en lo más oscuro. Los latidos se estrellaban con fuerza entre su pecho y su espalda. En poco tiempo los sentidos se sublevarían contra ella.
se volvió a decir, aunque, sentía que la gravedad del universo se centraba en el cuarto. Cada momento la pesadez material se hacia mayor. “Estoy dormida” o cuando preocupada, su madre fuera a buscarla al medio día, entraría sin detenimiento, aún sabiendo que ella odiaba que invadieran ese espacio. Ingresaría de todos modos. La encontraría privada; llamaría al medico o simplemente la despertaría. “Despertaría” se dijo. La emoción que le causo el descubrir que era otra de sus acostumbradas pesadillas, hizo que su corazón la golpeara más duro. Retomó la calma. No iba a permitir que fuera el corazón el que acabara con ella, tal vez, si fuera el hígado, porque en el hígado, pensaba, se ubicaban de verdad los sentimientos. Le extrañó, sin embargo, su lucidez. Sabía que al no llegar temprano a su casa, de seguro su hijo la llamaría y el sonido del teléfono celular la regresaría de su abstracción. “Debo estar dormida”. Estaba segura de poder despertar, de sobrevivir. Para seguir mirando con ironía a través de las ventanas rotas, para conseguir amigos con chantajes y mentiras, para ganar dinero con su cuerpo y sus halagos, manteniendo las distancias con insultos y vanidades. Creyó que podía dormirse y llevarse lo absoluto. Imaginando que su sueño la exorcizaba de los posibles pecados y le extendía el plazo para su absolución. Y cuando despertara; ya su cuerpo no estaría macizo y derrocado, Tampoco daría oportunidad a un segundo relevo de su mando. “Volver a dormir”. El fulgor llenaba con sus partículas los recuerdos que no compartió. Que no quiso compartir. El ser olvidada y olvidar. El todo y la nada asomaron para el ajusta de cuentas. Valeria decidió
Las uniones de la cama se dividieron. Las tablas cayeron a la par de los tornillos que evacuaron los orificios. Colapsó en un tiempo indefinido. Valeria quedó tirada en el piso, abandonada, agitada y adolorida. Sin poder moverse. Un calor volcánico hacia emanar de su cara gotas de sudor. Tenia fiebre, mucha fiebre. Deseaba avivarse antes de empezar a delirar dentro de su propio delirio. Podría despertar de uno pero difícilmente de dos. Lo intuía.
Se volvió a decir. “Pésimo sueño”. Tranquila, empezó a captar la forma de los objetos. Reconoció la cómoda, la mesita de noche y, en la pared, el espejo grande con su marco en cedro finamente tallado y adornado con matices dorados, digno encuadre de una princesa que ahora empezaba a padecer de hambre y sed. El olor a flores secas opacó su perfume de mujer importante. De repente, frente a su incredulidad, todo lo visto caía sobre el suelo y se pulverizaba. El sudor no cesaba. El polvo en que se convirtieron los muebles y enceres fue rápidamente absorbido por las baldosas. La habitación quedó vacía. La almohada y el colchón sobre el cual estaba Valeria también iniciaron la inmersión hasta desaparecer por completo. “Es que todavía estoy dormida”. Se entrego a la falsa quietud de la casa y empezó a dudar de su sueño. Cada vez le parecía más real el padecimiento. Buscó nuevamente la luz que invadía su intimidad y sólo logró que el brillo la encegueciera para ocultar su rastro. Se desentendió, finalmente la luz no era el problema; el verdadero problema, se dijo: “NO”. Pero los alientos solo le alcanzaron para vocalizar un vil y profundo “No me siento bien” o quizás “Auxilio” o “Ayúdeme” la contestación que deseaba darle. Quería decir: “NO”. Los pasos se desinteresaron hasta desaparecer en el pasillo. Pero no era un “NO”. Preguntó a la matrona. Era la oportunidad de acabar con ese sueño; por eso, recogió toda su voluntad para responderle: “¿Acaso no vas a ir a tu casa?” lo haría y lo diría. Parecía que el mundo se detenía solo para ella. “Despertar”.Ya no podía diferenciar lo irreal de lo posible, lo fantástico de lo mágico, la conciencia de la inconsciencia. La embargó el presentimiento de estar muriendo, de estar viviendo su propia muerte. Adquirió una sencilla placidez. No era el momento de estar arrepintiéndose por lo que no dijo o no hizo, pero, si volviera a . Sintió un temor legítimo que le penetraba las sólidas entrañas de lado a lado. Un temor verdadero que no recordó haber sentido jamás. La fiebre continúo aumentando y ella haciéndose débil. Sobre el céfiro caliente, la luz cambió de un azul turquesa a un gris tenue que se diluía al mismo tiempo que la humanidad de Valeria se sumergía en la tierra. El calor incrementaba mientras afuera su hijo era cuidado por la abuela, mientras el padre de ella y el de su hijo ignoraban de sus existencias y seguían comprando vehículos para el ego, mientras sus fieles clientes seguían navegando por Internet, publicando malos libros y sus esposas viendo Reality show. Hizo toda clase de conjeturas sobre el porvenir y le molesto amargamente su condición de ser una mujer nocturna y citadina. Había malgastado su tiempo y ahora la vida se lo cobraba poco a poco. Entera y vengativa. El brillo se desteñía mientras Valeria renunciaba a evitar el hundimiento perpetuo. “No estoy dormida, solo estoy muriendo”. Le extrañó escuchar el teléfono sonando y, aun así, no despertar. Dejó evidenciar su preocupación
Se preguntó, mientras le avergonzaba su excesiva autocompasión. Quedó sólo la cabeza al nivel del piso. Los demás fragmentos del cuerpo habían sido absorbidos por la tierra. “¿Así terminan las cosas?”. La armadura corpórea desistió de luchar contra el mundo. Su mundo.
. Y quedó sumida en un profundo sueño, hasta que en la mañana siguiente la ráfaga de luz surcó el aire de la habitación y se perdió para siempre en la opacidad de su mirada. “Mal final, sigo dormida”. La luz desapareció a medida que la boca, la nariz y los ojos fueron también engullidos. Con la parte del cerebro que le faltaba por hundirse maquinó un último pensamiento.

I N S O L I T O

Ya ve usted. Uno que anda Cultivando la tierra, especialmente café y la coca, que consume masticada para resistir el trabajo pesado; Un Ijca o ika o Arhuaco como nos dice la gente de la ciudad, uno que sólo se pierde en las telarañas de la sierra Nevada de Santa Marta; un día cualquiera resulta enredado en unos jeans Jean Paúl Gaultier, un cuerpo 90-60-90, un Channel N. 5 , cabello rubio, lentes de contacto, y morral conocido: tejido en lana, made in Colombia, 100 Dólares (precio que no creí que alguien pagara) por que nosotros los hacemos por 2 dólares en mi ciudad, que no es como ésta, porque la mía es sagrada y se llama Nabusímake y no tiene edificios ni Wall Market.
Como verán, estoy en New York, 18 grados, cielo despejado, distrito financiero de Lower Manhattan, entre Wall Street y Broad Street, y les hablo de Carolina (ella es modelo) aunque, ahora, yo también. Carolina será elemental para algunos y para otros será demasiado sofisticada, otros dicen que es un sol, solecito, que se levanta cada día, un sol, solecito caliéntame un poquito que se esparce por el campo, te quema el alma y te la deja como un desierto. Lo que no saben es que ella ofrece su corazón a cualquier hora siempre y cuando le de la gana y tenga ganas, pero eso si, ni antes ni después. Pero cuando lo hace, deja que su delgadez y sus piernas se extiendan por encima de toda su inocencia. Ejerce la elegancia y derrocha su estilo aniquilador que tan solo a ella le pertenece. Su cuerpo es un ritual sin invitados.
A veces, en el silencio de la sierra, grita a todo pulmón que esta feliz pero que no sabe por qué, que por eso prefiere la tristeza, porque la tristeza siempre se sabe de donde viene. Hacerle el amor es, por todos los dioses, conocer y gratificarse con la naturaleza; pero luego, viene esa sensación de muerte, un transito entre lo que soy y lo que nunca he sido. Algo insólito.
Ella me espera en las puertas hasta las tres de la mañana sin importar que la gasolina huela a noche, que las estrellas estén plegadas de cielo y la gente dentro de los autos pasen la carretera llenos de ruido y de canciones. Caminamos sin saber a donde ir y la llevo del brazo y que me acompañe le digo. Le digo que la calle esta llena de gente bonita y de vida y ella me dice que no sabe nada de vida y ni de bonitas gentes, que ella solamente es bonita y que esta cansada. Dormir quiere. Sueño tiene mucho. Le digo que la vida no es sólo dormir como las tardes en la arena y entonces me pide que de mi le hablé. Le cuento de mi tribu, de los ritos. Le habló del templo ceremonial Kankurua y del ‘Mamo’ y lo que más le importa es lo de la marihuana. Insólito le pareció. En ese momento le cojo una teta y me dice tranquilo nene, tranquilo, y luego me mira y dice que nunca había tenido amigos insólitos y yo le pregunto ¿qué es eso de ser insólito? y entonces ella me dice que se llama Carolina y que siempre soñó ser bailarina o astronauta pero que policía o bombera ni por el putas y que ahora era modelo pero no tenia la culpa. Rojo es el labial que se puso. 6.5 la cerveza que se bebió.
Algo extraño le estaba pasando por que no conocía el mundo por estar detrás de los muros o arrinconada en el fondo de algún amor. Nos sentamos en eso que llaman un antro. Ella comenzó a mover el dedo con rapidez hacia todos los lados y de un momento a otro se detuvo en mi cara, en mi pecho, en mi cadera durante toda la noche.
Le hicieron consejo. La azotaron con el método del señalamiento. Tus mismos amigos dieron la orden. Te acostaste con un indio y eso no lo perdona ni Dios ni un Paparazzi. La sentaron en el borde de los labios y Le hicieron miradas laterales como los pollos. Dictaminaron que no tenías corazón. Que necesitabas un cura y luego un medico y finalmente en un programa de televisión te recomendaron ir a una clínica de rehabilitación; pero ella sabia bien que verdaderamente necesitaba un porro y una botella de vodka.
Carolina sale a pasear y se ahoga en medio de gatos vagabundos y de gatas vagabundas y de perros frijoleros y de perras llenas de fantasías, pelirrojas, cabello planchado incluyendo sus manías de comprar cajitas de chicle pequeñas y apagar los cigarrillos a medio fumar.
Al principio no sabía quien era yo ni quien era ella, tampoco lo sabía su mamá ni mi tribu. Tira el cigarrillo y lo destripa con los tacones de manera escandalosa y lo más triste es que no sabe si se apresuraron con eso de la primera comunión y recuerda los consejos de su mama para que con extraños no se metiera, ni recibiera dulces en Hallowen, porque los extraños siempre huelen a ropa interior y a vértigo, me abrazó y a llorar se echó y me preguntó que cuál es el problema para poder putearse en paz si son tus tetas y tu culo y tu silicona, porque pagaste por ella, entonces su mamá se queda callada y ya no te conoce, ni ella ni la gente de la ciudad y te quitan los contratos; pero esta bien amor y por favor la próxima vez mi camisa no manches con tu puto labial y entonces terminas de dibujar con tu labial los Godzilas, chicas super poderosas, Terminators, androides, alienígenas y realidades virtuales donde yo te hacia el amor con mi lengua frente al espejo, en medio de pulsaciones y ritmos alocados hasta que llegan las palomitas de maíz y observamos que la cuidad esta sola, sin nosotros, pero que igual ya no la necesitamos por que definitivamente somos insólitos y entonces se da cuenta que ella era de allá y que era la misma de antes y de después, y ahora sólo camina conmigo pegada de una revista, pagina entera, Carolina, modelo Latín World, y yo también me doy cuenta que soy el mismo, Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, 36 grados, cielo despejado, 25 morrales, trabajo familiar, sin almuerzo, MADE IN YO, tranquilo, en 15 días le pagamos sus artesanías, si le gusta bien y sino también, tenga le regalo esta revista indio guevón que por lo que veo usted nunca ha visto una puta revista Play Boy, tenga dáñese el cerebro.
Estoy en Londres…


SELECCIÓN ENSAYÍSTICA

LA TRANSTEXTUALIDAD.

Roland Barthes propone en el análisis estructural del relato que todo en el relato es funcional. Para el autor, lo fundamental del texto no reside en una estructura cerrada, interna y contabilizable, si no en la desembocadura del texto sobre otros textos, otros códigos y otros signos. De ahí la importancia de abordar la transtextualidad como forma de análisis textual. La obra literaria sin un conjunto de presaberes realmente no contaría nada porque gran parte de la significación de la obra reside en lo ya conocido.
Eiherbaum en su artículo el método formal dice que “el formalismo descubrió que la obra literaria no es percibida como un hecho aislado: la obra es sentida en relación con otras obras y no en sí misma.” Ciertamente el formalismo ruso había hablado de las influencias dentro de la literatura "la obra literaria es percibida en relación con la demás obras artísticas y con ayuda de las asociaciones que se establecen con ellas”. Tinianov dice que "el estudio de la evolución literaria es más posible si la consideramos como una serie, como un sistema, un sistema puesto en correlación con otras series y sistemas condicionados por ellos".
La literatura sigue un proceso que va integrando en cada época y en cada generación elementos recientes, pero estos elementos no se podrían concretar si se desconoce la tradición. No se inventa nada nuevo en la literatura sino que se transforma en algo novedoso. Estos discursos noveles no son otra cosa que una reelaboración de un discurso pasado.
Para Bajtin "en cada nuevo estilo se encuentran ciertos elementos de lo que se denomina reacción al estilo literario precedente; representa por consiguiente una polémica interior, una antiestilización disimulada, por así decirlo, del estilo ajeno, y con frecuencia va acompañada de la franca parodia. El artista de la prosa evoluciona dentro de un mundo lleno de palabras ajenas a través de las cuales busca su camino" De tal modo, Bajtin habló de la polifonía en el discurso, es decir que todo discurso ya ha sido el discurso de otro.
Pero la obra literaria no solo se relaciona con otras obras sino con el conocimiento en general y cada elemento que integra una obra, desde la misma portada hasta un epígrafe, la organización o estructura de la misma, generan sentido.
La transtextualidad resultó ser un elemento indispensable en la decantación de sentidos literarios y han aflorado un sinnúmero estudios sobre el tema, por ejemplo para Michael Arrivé “el Intertexto es el lugar donde se manifiestan y se capta el contenido de la connotación al ser identificados en el texto durante el análisis semiótico, los contenidos connotados” para este autor cada elemento es connotativo. Al ser tomado un elemento del texto original y ser incrustado dentro de otro texto, se descontextualiza y se transforma, agregando nuevos sentidos.
Al hacer un acercamiento a la transtextualidad es pertinente comenzar con la definición misma de texto, que es una red de mensajes que operan a distintos niveles de significación; un producto del lenguaje, capaz de generar múltiples interpretaciones, o citando a Julia Kristeva: “un aparato translingüístico que redistribuye el orden de la lengua, poniendo en relación una palabra comunicativa apuntando a una información directa, con distintos tipos de enunciados anteriores o sincrónicos”
Para Julia Kristeva, el texto es una productividad cuya relación con la lengua en que se sitúa, es redistributiva (destructiva -- constructiva) y, en consecuencia, abordable a través de categorías lógicas y matemáticas más que puramente lingüísticas.
Según esta semióloga los textos tienen un carácter permutable, es decir, que en el espacio de un texto se cruzan y se neutralizan múltiples enunciados, tomados de otros textos , produciéndose así lo que se ha dado en denominar intertextualidad, concepto cuyo contenido es similar al del crítico ruso Mijail Bajtin sobre el dialogismo, que implica un recurso doble: el lenguaje y otra lógica. El discurso dice lo que dice y dice otra cosa, es el discurso carnavalesco, el diálogo y la ambivalencia. “resulta ser así la única actividad que permite al escritor entrar en la historia profesando una moral ambivalente, la de la negación como afirmación” , por eso, dos textos se contradicen y se relativizan.
Gerard Gennette establece que no todos los diálogos o relaciones que se dan entre los textos constituyen una intertextualidad, pues ésta es tan sólo un tipo de relación textual pero se pueden dar otros así:
1) por simple co-presencia o presencia efectiva de un texto en otro.
2) Por la práctica tradicional de la citación (entre comillas, con o sin referencia precisa).
3) Por préstamo no declarado pero literal, el plagio.
4) Simplemente por alusión
Lo anterior implica la ocurrencia de otros tipos de relaciones entre textos. Este es el caso de la Paratextualidad, o sea la relación que el texto propiamente dicho mantiene con lo que no se puede llamar más que un paratexto. Genette habla de los paratextos como otro elemento de la obra que configura el discurso y ayuda a darle sentido, entre los paratextos tenemos: título, subtítulo, Inter títulos, prefacios, advertencias, postfacios,, introducciones, notas marginales, epígrafes, ilustraciones, apostillas, sobre cubierta y demás tipos de señales accesorias, autobiográficas, que dan al texto un contorno y que pueden generar significados.
Otro tipo de trascendencia textual es la metatextualidad : relación de comentario implícito un explícito que une un texto al otro del cual habla; es por excelencia una relación crítica. Se da casi siempre a manera de comentario.
Una clase de trascendencia textual más abstracta e implícita es la Architextualidad , en la que el autor o editor orienta y determina lo que Jauss denominó "horizonte de espera del lector", mediante una mención paratextual en títulos tales como antología de la literatura fantástica o infratitulos como indicaciones que acompañan al título de la obra en la portada, por ejemplo: El general en su laberinto. Novela.
Un tipo de diálogo textual más común es el de la hípertextualidad , en la que un texto se construye con base en (o como continuación) de otro. En ese caso, el texto derivado es el híper texto (texto, y el texto modelo es el hipo texto (texto A).
Estas transformaciones se pueden dar simétricamente , decir lo mismo de otra manera o decir otra cosa de la misma manera, estableciendo así los límites entre el arte y lo kitsch: imitación y creación.
Ante la diversidad de transformaciones textuales que se pueden dar, es necesario recurrir a un solo término genérico que las englobe a todas y que de hecho nos saque de apuros cuando se ven simultáneamente o sucesivamente en un mismo texto.
Este término genérico es el que Gennette nos ha formulado con el nombre de transtextualidad y que si bien es cierto se trata de un efecto de la literatura, también es cierto que no se materializa sin la percepción del lector o receptor. La transtextualidad exige por parte del lector una competencia enciclopedia que le ayude a encontrar la significación de cada elemento dado en la obra.
De esta manera todo los elementos transtextuales son señales que sugieren o dicen algo, bien sea de manera implícita o explícita, al decir, tienen un mínimo de significación.
Hay que tener en cuenta como lo sugiere Rodrigo Argüello , en la muerte del relato metafísico que hay algunos elementos transtextuales que son puestos por el autor de la obra y otros puestos por los editores, en nuestro caso consideramos de mayor importancia los primeros.

REALIDAD Y FICCIÓN: UNA APROXIMACIÓN AL CUENTO "TLÖN, UQBAR, ORBIS TERTIUS" DE BORGES.
POR: ALBEIRO ARIAS- MAESTRIA EN LITERATURA UTP/UT.
“El cuadro, como la poesía o como la música, como toda obra de arte, es una abertura de irrealidad que se abre mágicamente en nuestro contorno real”
Ortega y Gasset
Tlön, Uqbar, Orbis Tertius de Jorge Luis Borges cuenta como entre Borges (personaje) y Bioy Casares (personaje) encuentran un articulo en una extraña enciclopedia que habla sobre un misterioso país de nombre Uqbar en donde se halla el primer indicio del Orbis Tertius, una conspiración masiva de eruditos e intelectuales para imaginar y crear un nuevo mundo: Tlön, con su propia historia, su zoología, su pensamiento y lenguaje. A través de los hallazgos del narrador se presentan más elementos que parecen probar la existencia de Orbis Tertius y de Tlön, y cómo ese mundo empieza a absorber nuestro mundo. Alrededor de esta trama el narrador cuestiona la realidad, la ficción, el lenguaje y debate las ideas filosóficas de los materialistas y los idealistas.
Ahora tenía en las manos un vasto fragmento metódico de la historia total de un planeta desconocido, con sus arquitecturas y sus barajas, con el pavor de sus mitologías y el rumor de sus lenguas, con sus emperadores y sus mares, con sus minerales y sus pájaros y sus peces, con su álgebra y su fuego, con su controversia teológica y metafísica. Todo ello articulado, coherente, sin visible propósito doctrinal o tono paródico.
Desde la misma estructura el cuento juega con diferentes realidades textuales, esta polifonía se logra integrando el articulo, el cuento y el ensayo. Gracias al uso de elementos metaficcionales Borges aparece como personaje e intenta escribir un ensayo o articulo sobre un mundo inventado: Tlön, pero en realidad lo que publica es un cuento de titulo Tlön, Uqbar, Orbis Tertius. Al ser cuento, obtiene licencias propias de la ficción. El libro cita a tres libros “reales”, donde leen por primera vez de Uqbar, la enciclopedia The Anglo-American Cyclopaedía (New York, 1917) y que contiene unas paginas que no posee la original, a pesar de ser “una reimpresión literal” de la Encyclopaedia Britannica de 1902, y el onceno tomo de la Primera enciclopedia de Tlön. El “cuento” los cita como si existieran realmente pero de ellos sólo se conoce la enciclopedia británica que por supuesto nunca habla de Tlön. De esta manera Borges intenta integrar el mundo de la ficción al mundo empírico. Por esta razón no es gratuito la mención que se hace a el espejo “Debo a la conjunción de un espejo y de una enciclopedia el descubrimiento de Uqbar”, “Bioy Casares recordó que uno de los heresiarcas de Uqbar había declarado que los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de los hombres.”, es decir una realidad se mezcla con otra, una fantasía con otra fantasía y la realidad y la ilusión pierden sus limites. El comparativo con la cúpula y el espejo se debe entender desde la metáfora: la cúpula reproduce a los hombres y la imagen en el espejo también, lo que se juzga aquí es la reproducción en el espejo que aunque parece real es sólo una falsa ilusión. Fijémonos como la reimpresión de la enciclopedia funciona como la imagen en el espejo, sin embargo no es la misma enciclopedia original, tanto así que tampoco poseen las mismas páginas. En el cuento de Borges "El tintorero enmascarado Hákim de Merv" , cuenta que en el principio de la cosmogonía de Hákim hay un Dios espectral... su imagen proyectó nueve sombras que, condescendiendo a la acción, dotaron y presidieron un primer cielo. De esa primera corona demiúrgica procedió una segunda, también con ángeles, potestades y tronos, y éstos fundaron otro cielo más abajo, que era el duplicado simétrico del inicial. Ese segundo cónclave se vio reproducido en un terciario y ése en otro inferior, y así hasta 999..., es decir que todo es una mentira, somos la replica de otra replica.
Tlön es creado por una sociedad secreta de escritores y la elaboración de “Ese plan es tan vasto que la contribución de cada escritor es infinitesimal”, lo que demuestra que esta cultura es un logro plural y heterogéneo, demostrando por ende que el “nuestro” también es un mundo inventado.
¿Quiénes inventaron a Tlön? El plural es inevitable, porque la hipótesis de un solo inventor -de un infinito Leibniz obrando en la tiniebla y en la modestia- ha sido descartada unánimemente. Se conjetura que este brave new world es obra de una sociedad secreta de astrónomos, de biólogos, de ingenieros, de metafísicos, de poetas, de químicos, de algebristas, de moralistas, de pintores, de geómetras... dirigidos por un oscuro hombre de genio. Abundan individuos que dominan esas disciplinas diversas, pero no los capaces de invención y menos los capaces de subordinar la invención a un riguroso plan sistemático.
Por eso los metafísicos de Tlön dudan de nuestro lenguaje y deciden crear el suyo propio. No necesitan de la certeza, no buscan verdades, ni siquiera la verosimilitud, sólo la extrañeza, el embebecimiento y el asombro. Consientes de que todo método y, por tanto, toda construcción de conceptos "no es otra cosa que la subordinación de todos los aspectos del universo a uno cualquiera de ellos", los filósofos de Tlön saben que el lenguaje es un sistema arbitrario de signos incapaces de aprehender la sustancia propia de lo real. El lenguaje resulta ser también una imagen en el espejo.
Berkeley parece haber sido uno de los miembros del Orbis Tertius. De esta manera Borges se mueve en varios planos del cuento para ir desestimando lo que pretendemos como real. La visión tlöniana reconoce a la percepción como fundamental y niega la existencia de una realidad subyacente.
A principios del siglo XVII, en una noche de Lucerna o de Londres, empezó la espléndida historia. Una sociedad secreta y benévola (que entre sus afilados tuvo a Dalgarno y después a George Berkeley) surgió para inventar un país. En el vago programa inicial figuraban los "estudios herméticos", la filantropía y la cábala.
Por esta razón se recurre al idealismo de George Berkeley de quien El filósofo alemán Arthur Schopenhauer escribió: “Berkeley fue, por tanto, el primero en tratar el punto de partida subjetivo realmente en serio y en demostrar irrefutablemente su absoluta necesidad. Es el padre del idealismo....” Cuyo principal logro fue el desarrollo de la filosofía conocida como idealismo subjetivo, resumido en la frase esse est percipi (ser es ser percibido). Esta teoría propone que los seres humanos sólo pueden conocer directamente sensaciones e ideas de objetos, pero no abstracciones como la materia extensa (rex extensa cartesiano) y el ser. Berkeley propuso que no se puede saber si un objeto es, sólo puede saberse un objeto siendo percibido por una mente.
El Onceno Tomo deja entender que tres razones capitales determinaron la victoria total de ese panteísmo idealista. La primera, el repudio del solipsismo; la segunda, la posibilidad de conservar la base psicológica de las ciencias; la tercera, la posibilidad de conservar el culto de los dioses. Schopenhauer (el apasionado y lúcido Schopenhauer) formula una doctrina muy parecida en el primer volumen de Parerga und Paralipomena.
Berkeley Declaró que los seres humanos no pueden conocer los objetos reales o la materia que causa sus percepciones, resulta gratuito suponer la existencia de una sustancia real que sustente las propiedades de los cuerpos. Los conceptos abstractos de Locke no existen para Berkeley, ni en la naturaleza ni en el espíritu, es una ficción. Las ideas siempre conservan su particularidad. No es la abstracción, sino el lenguaje, lo que hace posible extender observaciones particulares a lo general.
Las naciones de ese planeta son -congénitamente- idealistas. Su lenguaje y las derivaciones de su lenguaje -la religión, las letras, la metafísica- presuponen el idealismo. El mundo para ellos no es un concurso de objetos en el espacio; es una serie heterogénea de actos independientes. Es sucesivo, temporal, no espacial. No hay sustantivos en la conjetural Ursprache de Tlön, de la que proceden los idiomas "actuales" y los dialectos: hay verbos impersonales, calificados por sufijos (o prefijos) monosilábicos de valor adverbial. Por ejemplo: no hay palabra que corresponda a la palabra luna, pero hay un verbo que sería en español lunecer o lunar. Surgió la luna sobre el río se dice hlör u fang axaxaxas mlö o sea en su orden: hacia arriba (upward) detrás duradero-fluir luneció. (Xul Solar traduce con brevedad: upa tras perfluyue lunó. Upward, behind the onstreaming it mooned.
En consecuencia, los objetos percibidos son los únicos acerca de los que se puede conocer. Cuando se habla de un objeto real en realidad se habla de la percepción del objeto. La filosofía tlon es idealista. En Tlön Todo conocimiento del mundo empírico se obtiene a través de la percepción directa. El relato Tlön, Uqbar, Orbis Tertius sugiere que el idealismo filosófico es una teoría verdadera. En Tlön el materialismo es herejía.
Este monismo o idealismo total invalida la ciencia. Explicar (o juzgar) un hecho es unirlo a otro; esa vinculación, en Tlön, es un estado posterior del sujeto, que no puede afectar o iluminar el estado anterior. Todo estado mental es irreductible: el mero hecho de nombrarlo -id est, de clasificarlo- importa un falseo. De ello cabría deducir que no hay ciencias en Tlön -ni siquiera razonamientos.
El lenguaje de Tlön carece de la capacidad de abstracción, al designar un objeto se hace una declaración conjunta de las cualidades accidentales del objeto. Esta es una lógica nihilista donde la percepción temporal del universo, la conciencia de que cada objeto es irrepetible, supone un realce de lo sensorial, de la cosa que se nos está escapando a cada momento, buscando aproximarse a ser del objeto. El término designa a la cosa en función de una inmediatez total de la percepción de los objetos. Sería inadmisible obtener sustantivos abstractos de esa suma de propiedades, dado que los accidentes de la cosa dicha en ese lenguaje son propiedades observables. Parece que entre las palabras y el objeto designado no media un concepto, sino una experiencia sensorial interna, un eco o una imagen mental.
“Una de las escuelas de Tlön llega a negar el tiempo: razona que el presente es indefinido, que el futuro no tiene realidad sino como esperanza presente, que el pasado no tiene realidad sino como recuerdo presente”
La visión del mundo materialista, tiene como base el sustantivo, modificado por el adjetivo; este lenguaje es reflejo de una división del mundo físico en términos de sustancia y accidentes. El idealismo en Tlön, en cambio, es sucesivo, temporal, no espacial y carece de sustantivos, ya que el mundo es visto como una sucesión de actos, por ende, la base del lenguaje es el verbo, el cual se hace acompañar de adverbios. Esto nos recuerda a algunos posicionamientos de Nietzsche cuando decía que el “YO” debe ser construido. Un “YO” pragmático, un “YO “de la experiencia. Digamos que en Tlön las cosas deben ser construidas siempre en la experiencia.
Las palabras originales de Tlön designan acciones, no objetos. El sustantivo se forma por acumulación de adjetivos, entonces el término se forma en función de un conjunto de elementos particulares percibidos en virtud de una manera de observar determinada. Para Ribas Casayas “Podría haber sustantivos y adjetivos en un lenguaje de base verbal, sólo que éstos tendrían una función pasiva: la sustancia no acometería acciones, sino que serían el tiempo y el acontecer quienes repercutiesen en las cosas ”.
De tal manera que el lenguaje derivado de este pensamiento tiene por base el verbo modificado por el adverbio. Lo que es verdadero en la Tierra (el mundo empírico) es falso en Tlön. Este lenguaje también concuerda con una visión idealista del mundo en lo que respecta al mundo visto como sucesión de hechos. Nietzsche desconfiaba de la estructura de sujeto y el predicado como categorías lógico-filosóficas, afirmando que no se habían podido fundamentar otras categorías lógicas básicas que la de sujeto y objeto porque ésta era precisamente la estructura básica de las lenguas neolatinas.
Otra discusión que discurre en el cuento es si el lenguaje determina el pensamiento o viceversa.
“a lo largo de la narración se da a entender que lenguaje y pensamiento son interactivos, y que entre uno y otro ha de haber una prioridad lógica de tal modo que un elemento influya sobre el otro. Es decir, o bien el pensamiento influye sobre la expresión lingüística, o viceversa, el lenguaje determina al pensamiento” .
El lenguaje de Tlön genera una discusión sobre la realidad, para el mundo empírico o pragmático lo material precede al pensamiento, según esta concepción el mundo y por extensión el universo es material, existente objetivamente fuera e independientemente de la conciencia. La materia es primaria y la conciencia y el pensamiento son propiedades de ésta a partir de un estado altamente organizada. Esta es la postura del materialismo, en contraposición en Tlön el único saber seguro es el de la percepción y la memoria, esto es, la psicología. En la narración la idea de que el lenguaje determina el pensamiento es recurrente, pero de manera contradictoria, a veces el cuento parece plantear lo contrario, según Ribas Casayas:
“ambas ideas se excluyen mutuamente. Son numerosos los pasajes del cuento en que se expresa, explícita o implícitamente, una idea u otra, aunque parece que la línea narrativa se centra en el hecho de que el pensamiento depende del lenguaje (tesis relativista). Así, por ejemplo, para explicar el pensamiento, el narrador debe primero describir el lenguaje. Pero en cambio, antes de explicar el lenguaje ha señalado el presupuesto idealista ”.
En conclusión el cuento de Borges Tlön, Uqbar, Orbis Tertius podría aproximarse más al ensayo filosófico que al mismo cuento, pues más que detenerse en la anécdota lo que prima es las diferentes reflexiones que se plantean sobre la realidad y la ficción en el marco de un profundo debate frente a la capacidad del lenguaje de aprehender la realidad de la cosa, cuestión que es abordada desde varias posturas filosóficas como son el materialismo, el idealismo y el nihilismo entre otras, sin embargo debemos leerlo como cuento si nos atenemos al mismo Borges “ No soy filosofo ni metafísico; lo que he hecho es explotar, o explorar-es una palabra mas noble-, las posibilidades literarias de la filosofía ” ¿cuento? ¿Ensayo? ¿Primero el lenguaje? ¿Primero el pensamiento? ¿Qué es lo real? ¿Qué la ficción? ¿Materialismo, idealismo, nihilismo? EN en Tlön hay dos hemisferios que en lugar de excluirse se incluyen entre sí, el Boreal y el Austral, por lo que conocemos los seres humanos tenemos dos hemisferios, uno que se sustenta en el Logos y el otro que se sustenta en al patos, en la tierra también hay dos hemisferios: Norte y sur, que hacen parte de una misma realidad, tal vez el mundo de Tlön sea tan valido como el nuestro, y tal vez , solo tal vez uno y otro no se repelen sino que se complementan. El mismo Borges tampoco lo sabía si nos atenemos a sus propias palabras “yo no tengo ninguna teoría del mundo. En general como yo he usado los diversos sistemas metafísicos y teológicos para fines literarios, mis lectores han creído que yo profesaba esos sistemas cuando realmente lo único que he hecho ha sido aprovecharlos para esos fines, nada mas ” de tal manera que una vez terminado el cuento seguimos como antes: sin verdades absolutas.
Bibliografía consultada:
BORGES, Jorge Luis, Ficciones, Madrid, Alianza-Emecé, 1995. -------------------------------, Jorge Luis “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius” EN: -------------------------------, Ficciones, Madrid, Alianza-Emecé, 1995.
NIETZSCHE, Friedrich. “Sobre verdad y mentira en sentido extramoral” EN: -------------------------------, / VAIHINGER, Hans, Sobre Verdad y Mentira., ed. Luis Miguel Valdés y Teresa Orduña, Madrid, Tecnos. 1996.
ÑUÑO, Juan. La filosofía de Borges. México DF, Fondo de Cultura Económica, 1986.
RIBAS CASASAYAS, Alberto. “Formas alternativas del lenguaje y del pensamiento en "Tlön, Uqbar, Orbis tertius" de Jorge Luis Borges”. EN: EPOS. XIV. Barcelona, 1998.
SERNA ARANGO, Julián “La pregunta por la filosofía en Borges” EN: Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid, 2004.
VÁZQUEZ, María Esther. Borges: imágenes, memorias, diálogos. 1977.
Cybergrafía:
BAEZ, Fernando. ¿Borges, filósofo? EN: A parte reí. Obtenido de: http: //aparterei.com.
George Berkeley Obtenido de: "http://es.wikipedia.org/wiki/George_Berkeley" consultado el día 7 de marzo de 2009 a las 14:30.
SERNA ARANGO, Julián “La pregunta por la filosofía en Borges” EN: Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid, 2004.

ESTÉTICA DEL TODO O LA NUEVA LITERATURA COLOMBIANA

En Colombia ha surgido una gran cantidad de autores y operas primas que han generado lo que algunos han dado en llamar “el nuevo boom”, obras y autores que ya lograron alejarse del realismo mágico y la literatura de corte rural para instalarse en el espacio de lo urbano, dando paso al desarraigo, nomadismo, desplazamiento, sicariato, narcotrafico y demás hechos propios del conflicto político y social de nuestro país.
Para muchos “críticos” la literatura colombiana contemporánea es algo desechable, efímero, precario, etéreo, que no genera confianza ni credibilidad. Esta novela imbuida en el asunto del mercadeo y el consumo, es generalmente tildada de banal, efectista y ligh, o dicho de otro modo “esta hecha para ser Best Seller”.
Ante este panorama intentaré hacer algunas reflexiones:
1. Si hacer una novela de estas es tan fácil, porqué en lugar de destilar veneno en contra de estas novelas y pasar horas enteras haciendo conferencias sobre qué es una “verdadera novela”, no se sientan a escribir esa novela verdadera que trascienda nuestra geografía y nuestro tiempo o por lo menos a escribir un best seller como “ Sin Tetas No Hay Paraíso” y vender 30.000 libros. Pero ni lo uno ni lo otro.
2. Uno de los conflictos que hay para poder asimilar esta nueva novelística es que la mayoría de nuestros lectores fueron formados con la literatura decimonónica cuando menos, lo que hace que sus hábitos lectores no se hayan ubicado en nuestro contexto actual ni hayan entendido que cada época hace que las formas de representación cambien, si Cervantes escribiera hoy el Quijote seguramente nadie lo leería y seria tildado de anacrónico, de la misma manera no se le puede pedir a un escritor del siglo XXI que escriba como en el siglo XIX. Jameson dice:
Mi tesis sería que nosotros mismos, los sujetos humanos que irrumpimos en este nuevo espacio, no nos hemos acompasado al ritmo de esta evolución; a la mutación acontecida en el objeto no le ha acompañado, hasta ahora, una mutación equivalente en el sujeto. Aún carecemos del equipamiento perceptual para enfrentarnos a lo que llamaré este nuevo hiperespacio, en parte porque nuestros hábitos preceptuales se formaron en aquel espacio antiguo que he llamado espacio del modernismo.
Cabe aquí una pregunta ¿Serán malas obras o seremos malos lectores? Ya decía William Ospina: “Literariamente, toda época está marcada y a veces tiranizada por las generaciones mayores, y no es fácil saber quiénes son sus jóvenes más notables”
3. El gusto se ha relativizado hasta el punto de convertirse en algo inestable y poco digno de confianza. Esta ausencia de reglas y categorías nos enfrenta a una pregunta: ¿cómo podemos saber si X o Y obra puedan considerarse textos literarios? Un escritor o un artista postmoderno se encuentra en la misma situación que un filósofo: el texto que escribe, la obra que compone, no se rigen en lo fundamental por reglas ya establecidas en firme, y no pueden ser juzgadas según el canon de un juicio valorativo que sólo aplicara a un texto o a una obra categorías ya conocidas. Antes bien, son tales reglas y categorías lo que el texto y la obra buscan. De modo que artista y escritor trabajan sin reglas, trabajan para establecer las reglas de lo que habría llegado a ser hecho .
4. Hay un problema que es el peor de todos, se desconfía por anticipado, se juzga por preconcepto, sin haber siquiera leído las obras ya se dice que son malas, o lo que es peor hay quienes se pasan despotricando de los escritores contemporáneos y manifiestan abiertamente que “ellos jamás perderán tiempo leyendo esa basura”, entonces con qué criterio se juzga cuando ni siquiera se conoce o cómo se puede emitir un juicio si la aproximación a la obra esta ya saturada de preconceptos y prejuicios.
5. No es obligación conocer ciertas o todas obras de la literatura universal, basta con unas pocas lecturas pero bien hechas. Esta es una de la razones que con mayor frecuencia esbozan los escritores “mayores” sobre los noveles escritores, ¿cómo puede escribir bien si no han leído X o Y obra? Creo que ni el mismo BORGES las leyó todas.
Ahora bien, esta no es una defensa de todas las obras que cada día aparecen en el mercado, apoyadas por grandes editoriales y cargadas de publicidad, lo que busco es hacer un llamado a no ser tendenciosos, a ser más constructivos que negativos, a bajarse del pedestal de dioses del Olimpo y juzgar sin piedad y sin criterios; lógico, sin dejar se ser críticos, es obvio que hay obras de poca factura estética, arraigadas en lo obvio, lo simple, lo obsceno, en lo escandaloso, lo plano, que buscan presentar y no representar, despojadas de su naturaleza críptica, la gran mayoría de ellas signadas por la fijación de la violencia en todas sus alcances y matices: narcotráfico, secuestro, corrupción, prostitución y el sicariato; también es cierto que algunas de estas obras pretenden ser grandilocuentes a partir del exagerado uso de artificios, pero lo que no es cierto es que todas sean malas, ni que no haya buenos escritores en franca formación, es claro que en todas las épocas ha habido buenos y malos escritores, obras brillantes y obras intracendentes y también es cierto que en toda época ha existido críticos miopes que han dejado pasar grandes obras por sus manos y han dicho que estas no tienen ningún valor, cosa que el tiempo siempre se ha encargado de contrariar.

1 comentario:

ADELFA MARTIN dijo...

Los periódicos serán carta de signos extraños que se yerguen
tras la palabra en medio de este silencio cobarde
que llega día tras día con rumor a más muerte.


Me quedo con esto, entre tanto que decir de tu basta obra, quizàs porque tiene mucho que ver con mi pensamiento...

saludos cordiales